La
grasa
es el quebradero de
cabeza de mucha gente.
Con la edad, además,
crece la tendencia a
formar tejido
adiposo y eso
se convierte en un
problema
estético y
también un
problema de salud.
Voy a dar unos consejos
que a mí me han servido
para que no se me
descontrolen los niveles
de grasa que hay en mi
cuerpo.
Duerme ocho horas diarias
Puede parecer una tontería, pero no lo es en absoluto. Si el cuerpo descansa de manera correcta, el metabolismo no se altera y no provoca trastornos alimentarios. Si puede ser, también es conveniente irse a dormir todos los días a la misma hora y tratar de levantarse a la misma. Lo segundo es fácil porque muchos nos solemos despertar para ir al trabajo y tenemos ese horario fijo, pero la hora de irse a dormir puede ser un poco traicionera, sobre todo si queremos ver alguna serie en la televisión. No tengas reparo en grabártela y verla el día siguiente por la tarde o después de cenar.
No abuses de las grasas saturadas
No abuses, por no decir que ni las huelas. Estas grasas se pueden encontrar en bollería industrial, fritos, en la parte grasienta de las carnes, etc. Estas grasas no son buenas para el cuerpo. Se almacenan directamente como tejido adiposo y, además, pone en peligro los niveles de colesterol en la sangre. Con ello no se quiere decir que muy de vez en cuando se coma algo con este tipo de grasa, no hay que obsesionarse, pero la costumbre debería ser no ingerirlas.
Ojo con los hidratos de carbono
Es común pensar que la grasa es la mala de la película y que los hidratos de carbono son los que te hacen estar fuerte y te dan energía. Y lo de la energía es verdad, pero hasta cierto punto. A grandes rasgos, existen dos tipos de hidratos de carbono: los hidratos simples y los hidratos complejos. Los primeros son de rápida asimilación, es decir, que el cuerpo los utilizará como energía si se realiza un esfuerzo físico poco después de tomarlos. Ejemplos de hidratos simples pueden ser los plátanos o el azúcar. Los hidratos complejos con los de absorción lenta, es decir, que deja más margen al cuerpo para utilizarlos como energía, por así decirlo. Si no se ha realizado ejercicio físico pasado un determinado período de tiempo, se almacenará toda esa comida como grasa, y puede llegar a ser peor que la grasa.
Haz ejercicio aeróbico
Cómo
no, dejo para lo último
lo más importante. Si no
nos movemos, no hay nada
que hacer. Ya escribí
sobre ello
hace un tiempo y
vuelvo a repetir lo
importante que es hacer
ejercicio
aeróbico. Como
ya dije, entendemos
por ejercicio aeróbico
todo aquél que hace que
te sitúes sobre la
franja aeróbica,
es decir, sobre el
70%-80% de las
pulsaciones máximas
que tiene cada uno.
Deportes que hacen que
te sitúes sobre este
rango de pulsaciones son
muchos, desde correr,
nadar hasta andar rápido
si no se tiene mucho
fondo físico. El caso es
ponerse en esas
pulsaciones durante un
período prolongado
(30-40 minutos) durante
varios días a la semana
(3-4 sería más que
suficiente).

